25 septiembre 2009

Juanes y su concierto en la Habana

Mis queridos lectores:

Muchos de ustedes me han preguntado ¿Qué opinaba del famoso concierto de Juanes en la Habana?, a todos les he dicho que me parecía un acto muy politizado y contaminado con valores que no necesariamente responden a una virtud, manifestada en un espíritu solidario, pues si no, ¿Como se puede hablar en nombre de la paz, en un lugar donde no existe libertad? , ¿O es acaso que puede existir una sin la otra? La respuesta creo que es muy clara, a pesar de que el señor Juanes y compañía, no lo entendieran o no lo quisieran entender. Y no fue por falta de consejo de aquellos que siempre son destacados por la propaganda del régimen Castrista, como los intransigentes e intolerantes de Miami y si no, observen este clarificador mensaje de mi querida amiga y compatriota, la periodista, Ninoska Pérez Castellón, en el siguiente enlace:
http://www.youtube.com/watch?v=L67TYASAKks

Salvo rarísimas excepciones (el Guernica de Picasso por ejemplo) siempre que el arte se vincula tan estrechamente a la política, el resultado suele ser carente de alguna parte, o bien de lo estético, o bien de su aspecto discursivo, generalmente suele ser de lo primero, obteniéndose de este fatal maridaje, auténticos panfletos propagandísticos al servicio del régimen imperante, creo que este será el mas breve de todos mis artículos porque en este caso, una imagen valdrá mas que las palabras que hoy pudiera decir, espero que la respuesta o la justificación que den a estas imágenes, sus “ingenuos” protagonistas, no sea la de siempre y por una vez en su vida, admitan que a pesar de las buenas intenciones, su concierto estuvo siempre condicionado y autorizado desde un principio, por un régimen de dictadura como es el que viene soportando el pueblo de Cuba, la única victima de todo este “culebrón”, y también de los últimos 50 años, es muy fácil hablar de paz, justicia y libertades, desde la tranquilidad que ofrece un estado de derechos.
http://www.youtube.com/watch?v=ePCkDUh4b3U

Me gustaría pensar que ahora cuando regresen cada uno de estos maravillosos artistas a su país de residencia, convoquen a los medios para aclarar y denunciar ante el mundo, “su solidaria experiencia en Cuba” creo que seria algo mucho más virtuoso y sin duda un gesto que los honraría verdaderamente, pero siendo coherente con eso que ahora llaman la memoria histórica, debo decir que aquellos que fueron bufones, nunca llegaron a rey, aunque haya habido algún que otro monarca que lo pareciera.

Muchas gracias y hasta la próxima entrega.

Amaury Suárez

12 septiembre 2009

Mis 30 años como cubano. Una curiosa realidad para contar.

Muchas personas se preguntan ¿Qué será de Cuba después que Fidel Castro desaparezca físicamente y por lo tanto ya no pueda seguir atrincherado en la sombra el poder, cual Duque de Otranto, más conocido como Joseph Fouché? ¿Vendrán los cubanos de Miami a imponer las nuevas reglas del juego? ¿Entraran los norteamericanos a imponer su modo de vida? ¿Habrá un alzamiento del pueblo descontento, obligando al ejército a tomar parte en las revueltas? Pues sinceramente, pienso que nada va a cambiar en lo sustancial y que el régimen se va a perpetuar por varios (más bien muchos) años más, después de la muerte de este.

Antes de dar comienzo a lo que solo pretende dar mi visión de las cosas, y partiendo siempre de mi experiencia personal, debo decir que nací en julio del año 1960 (un año y medio después del triunfo de la revolución) por ese lógico motivo, no puedo tener un referente comparativo vivencial con el régimen anterior, es decir, no conocí a Fulgencio Batista (anterior presidente de Cuba, que los revolucionarios, liderados por Fidel Castro derrocaron en enero de 1959) tampoco tengo familiares que respondían a los intereses del anterior régimen. Salí de Cuba en el año 1990 a España, aprovechando una exposición personal ya que como muchos de ustedes saben, soy pintor y escultor. Llevo viviendo fuera de mi país un total de 19 años sin volver a ella ni de visita, quiero insistir a modo de aclaración que no alego, ni represento a las ideas (a veces extremas) de algunos grupos de los casi 2 millones de cubanos que se han ido huyendo de la isla durante estos 50 años y que en su inmensa mayoría, se han asentado en Estados Unidos, principalmente en la ciudad de Miami. Dicho esto, mi análisis critico sería el de un nacido con la revolución, que tuvo la posibilidad de ver que no todo era tan bueno y que los logros alcanzados, no formaban parte de una exclusividad mundial por parte de la revolución, como tantas veces se nos hacia ver, lo cual pude comprobar con a penas una corta temporada viviendo fuera, que se trataba de una estrategia de desinformación y engaño del poder imperante, lo cual nos hacia mas vulnerables a las medidas de control y represión a las cuales es sometido el pueblo de Cuba.

En los treinta años que viví allí, la realidad cubana tuvo muchos enfoques distintos, la vida se iba construyendo a través de eslóganes que marcarían la pauta de los objetivo que había que cumplir o alcanzar en el año, para ello, estos (los años) eran ilustrados con nombres que dictaba el gobierno, como por ejemplo: en 1967 año del Vietnam heroico, en 1969 año del esfuerzo decisivo, en el 70, año de los 10 millones y así hasta que el imaginativo ideológico - publicitario, entró en crisis y estos se fueron llamando en números ascendentes años de la revolución, empezando por el 29 en 1987 hasta al pasado 2008 “Año 50 de la Revolución” y entre tanto, alguno que otro reconocimiento a recuerdos tristes de pasadas glorias, como fue el del año 1995 con centenario de la muerte en combate contra el ejercito colonial español en el siglo XIX del ilustre patriota y escritor, José Marti, a mi la que mas me llamo la atención estando ya viviendo en España, fue la del 2001 “Año de la Revolución Victoriosa en el Nuevo Milenio” y creo que este es un buen titulo para hablarles de esas "victorias" que dice tener el régimen.

Nada de esto sería censurable, si estos capítulos “gloriosos” de sacrificio no hubiesen recaído solo en los mismos, es decir, en el pueblo trabajador, mientras que los altos dirigentes del gobierno, se pavoneaban luciendo sus coches de cristales tintados, impidiendo su siempre recurrente “baño de masas o de pueblo”, como les gustaba llamar (parece ser que como en casa, el turno del baño tiene horario rígido) generalmente en la Plaza de la Revolución, (antigua Plaza Cívica) porque en esta, como en tantas otras instalaciones, lo único que tiene de aportación “revolucionaria” es el nombre pues ya eran construcciones heredadas del pasado régimen. Pues mientras el pueblo trabajador, aportaba ilusionado todo su capital humano, en las tareas que les encomendaba la revolución, sus dirigentes estaban dándose la vida que ya envidiaría el más potentado millonario, pasando sus vacaciones en exóticos lugares, vistiéndose y alimentándose de los más caros y suculentos manjares solo atribuibles a reyes y príncipes. Y en este sentido, pienso que el virtuoso ejemplo juega un papel muy importante, si se tiene en cuenta, que la población lleva viviendo mas de 45 años con una libreta de racionamiento de ropa y alimentos que no da ni para lo mas elemental, que la leche, alimento indispensable para el desarrollo y crecimiento de los niños solo se distribuye hasta cumplido los 7 años, a partir de ahí, se les retira el derecho a comprarla y si tienen dólares sus padres, podrán adquirirla en las tiendas recaudadoras de divisas, pero no todos tienen esos billetes, y es curioso porque hasta hace unos años, el tener divisa, era motivo de delito que se pagaba con cárcel, ¡Como cambian los tiempos compadre!

Hasta hace bien poco, la propaganda castrista, se ha dedicado a desmentir estas necesidades que sufre el pueblo y a poner por encima de estas (que a todas luces resultan básicas en cualquier régimen social) los sentimientos de amor a la patria y de sacrificio en defensa de la revolución y achacar todas las culpas del fracaso de ese modelo económico y de una gestión paupérrima de los recursos del país, al “bloqueo” norteamericano, esta propaganda ha sido tan efectiva fuera de las fronteras de Cuba, que incluso hoy en día, me encuentro con personas que dicen… “si no fuera por el bloqueo norteamericano, Cuba no tendría ninguno de los problema que hoy le afectan” ¡pero por favor!, eso es como decir que si España no comercia con Francia, se vería en una situación de post guerra. El embargo económico, que no Bloqueo económico (hay una importante diferencia) lo que ha hecho en Cuba es perjudicarla en cuanto el incremento de los fletes, pues no es lo mismo comercializar con el vecino que tienes a 140 Km. de distancia, que con el que tienes a 1500 Km., por otra parte, como se explica la elevada deuda externa cubana con el resto de países, que creció en 1.100 millones de dólares en 2007, para llegar a 8.908 millones, según un informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), que fue divulgado en la Habana, ¿Cómo explicar ese “Bloqueo” o embargo comercial, con una deuda externa tan elevada, que coloca a Cuba en uno de los países mas deudores del mundo? La verdad es que el cuento del embargo que sigue promulgando el régimen, para ocultar, la mala e ineficaz gestión y el despilfarro que durante más de 40 años sus dirigentes han ocasionado al país, ya no se puede sostener, aun y a pesar de que algunos insistan todavía en hacérnosla creer. Cuba ha podido siempre establecer relaciones comerciales con cualquier país, desde casi el mismo comienzo de la revolución y tanto es así, que la deuda que Cuba mantiene con los países del desaparecido bloque del Este, supera en mucho los más de 20,848 millones de rublos transferibles. La deuda cubana contraída con los países miembros del CAME (Consejo de Ayuda Mutua Económica) se formó en gran parte por créditos estatales concedidos para financiar la compra de plantas completas, equipamientos, obras de infraestructura..., otorgados generalmente en condiciones excepcionalmente ventajosas, con intereses que rondaban el 2,0 por ciento, largos plazos para amortizar, pagaderos con mercancías cubanas a precios garantizados y preferenciales, por lo regular varias veces superiores a los del mercado mundial.

Especialmente en el caso de la antigua Unión Soviética, debe subrayarse que los productos suministrados por ese país en el intercambio comercial poseían precios muy ventajosos, por debajo de las cotizaciones del mercado mundial, distinguiéndose los combustibles, pues parte de las cantidades recibidas eran reexportadas con significativos beneficios para Cuba, a tal punto que esa operación constituyó la principal fuente de ingresos en divisas convertibles del país en varios años.

Desde el mismo comienzo de la década de los 60 Cuba recibió un trato favorable y de excepción con el antiguo bloque socialista, el petróleo Soviético se cambiaba por azúcar de caña, en unas condiciones tan surrealistas, que consumíamos mas petróleo que el que se necesitaba y el excedente se vendía luego por divisa en el mercado internacional y así uno y otro año, Cuba llego a tener por ejemplo, mas tractores agrícolas que Bulgaria, país que en aquel momento abastecía de frutas (principalmente manzanas y peras) a media Europa del Este con un clima mucho menos favorable que el nuestro, que para aquellos que no lo sepan, las condiciones favorables tanto del clima como del suelo en Cuba, puede estár generando productos del campo prácticamente durante todo el año, es decir entre 3 y 4 cosechas anuales y sin embargo los establecimientos cubanos de alimentos en los años 70 y 80 estaban repletos de zumos de pera y manzana Búlgaros, pero sin embargo no encontrabas ninguna fruta nacional para degustarla en los calidos veranos que se viven casi todo el año en ese maravilloso país tropical, la política de aprovechamiento de los recursos, tanto nacionales como los importados, siempre fue caótica y de total despilfarro; a tal punto que si el mismo Dalí hubiera vivido en Cuba sus aportaciones al surrealismo mundial hubieran palidecido ante la cruda realidad que se vive allí, he aquí algunos ejemplos de ello; se cuenta que en los primeros años de la revolución, se le encomendó a un ingeniero de toda confianza del régimen, que viajaba por primera vez a la antigua Unión Soviética, comprar un lote de barredoras de calles, lo cual tratándose de aquel país, lo mas apropiado era que se tratase de barredoras de nieve, pero esto no fue un obstáculo para aquel funcionario, pues gracias a su ciega lealtad e incondicional subordinación a la revolución y a su Comandante en Jefe, el cargamento estuvo en el puerto de la Habana según lo acordado y de ese modo, pudimos comprobar con pleno conocimiento de causa y también del gasto publico, que el lote de 50 barredoras de nieve no les servirían a Cuba absolutamente para nada, pero su compromiso y lealtad incuestionable a la revolución, nunca pudo ser cuestionado, que era en ultima instancia lo que verdaderamente importaba, por lo que esto no le acarreo mayor problema, el funcionario siguió viajando a comprar cosas al extranjero, creo, que y hasta donde he podido comprobar, con mayor fortuna. En otra ocasión, y esta vez siendo testigo presencial, pude comprobar como se echaban a perder a la intemperie, varias toneladas de ladrillo refractarios en una fabrica de metales, “La antillana de acero” donde estos no servían para nada, pero que al parecer al funcionario de turno le pareció oportuno comprar en Italia, en Cuba se le ha pagado estancia y suculentas dietas a funcionarios del gobierno, para visitar y fotografiar restaurantes chinos en el extranjero cuando se pensó abrir una cadena de estos en la Habana, en Cuba se han comprado maquinaria agrícolas, cuyo diseño respondía a cultivos específicos de países de clima frío, recientemente he sabido que Cuba siendo de una flora tan exuberante, como la naturaleza sudamericana descrita con exageración por Alejo Carpentier en su novela “Los pasos perdidos”, hoy importa flores de Ecuador, y pienso que cuestiones como estas ocurren cuando sin tener las condiciones tanto objetivas como subjetivas maduras, se nos dice que la propiedad es de todos, cuando la realidad es que nadie la siente propia y por lo tanto nadie la cuida o se preocupa de ello. Lo que verdaderamente si que está claro, es la política de derroche, desorden y mala gestión, que se ha desarrollado en Cuba durante todo este tiempo, paradójicamente, muy alejada de esa economía “planificada” que tantas veces se nos dijo que formaba parte de las características de los sistemas socialistas y/o Comunistas, algo que quedaba patente en cada final de los largos discursos que pronunciaba su máximo líder, “El Compañero Fidel” cuando concluía diciendo, “Socialismo o Muerte” si es así, entonces me pregunto ¿Qué sistema hay allí?

Y en relación con los discursos “del comandante”, hay otras cuestiones y esta vez más de tipo moral y ético, que ilustran con claridad “los logros de la Revolución Victoriosa en el Nuevo Milenio” y que son las siguientes:

En los muchos de los muy dilatados discursos que escuche decir al Comandante en Jefe, siempre se hacia una clara referencia a todo aquello que la revolución había logrado, superando al anterior régimen, como por ejemplo:

1. “Cuba no volvería a hacer jamás prostíbulo de los norteamericanos”.

Cuba en la actualidad está reconocida por distintas agencias de viaje, como uno de los paraísos del turismo sexual a nivel mundial, equiparado a países como Tailandia, es decir ya no es que somos “putas del americano”, que también, sino del Italiano, del Español, del Canadiense e incluso del nuevo turista Venezolano que visita la isla, en fin hemos pasado de la exclusividad de los "yanquis", a la popularidad mundial. Tanto es así, que el tristemente famoso término de jinetera, designado a la mujer que ofrece sexo a cambio de dinero u otro producto de necesidad, es prácticamente una denominación de origen de la mujer cubana actual, apareciendo por primera vez en Cuba, después del triunfo de la revolución.

En este enlace podrán ver un triste ejemplo de esta lamentable realidad:


http://www.youtube.com/watch?v=mLcVCfpCy1k


2. “En Cuba un niño no tendrá nunca la necesidad de pedir limosnas en las calles para ayudar a su familia”

En la actualidad los niños ya no piden las acostumbradas e ingenuas golosinas, sino que ya piden directamente comida o dinero para luego llevar a sus casas y así poder buscar el extra siempre necesario.

3. “En Cuba no habrá jamás territorios excluyentes para los cubanos” expresión ilustrada y reforzada con un popular poema de 1964 del escritor cubano Nicolás Guillen titulado “Tengo”, que ustedes podran escuchar en el siguiente enlace:
http://palabravirtual.com/index.php?ir=ver_voz.php&o=Nicol%E1s%20Guill%E9n&p=Nicol%E1s%20Guill%E9n&t=Tengo&wid=16

Desde hace muchos años, Varadero a dejado de ser un territorio de libre acceso a los cubano, territorio solo para turistas, así como Hoteles, Restaurantes y centros turísticos donde se le prohíbe entrar al nacional; donde un turista por muy delincuente que este sea, tendrá prioridad de disfrute y deleite ante un medico formado por la revolución y esto es un ejemplo vivido y presenciado por mi en el año 1989.

4. “El espíritu critico de la revolución nos hará fuerte y convertirá nuestros reveces en victoria”

En Cuba desde hace muchos años, la crítica hacia los métodos y gestiones de la revolución y hacia sus dirigentes, estaba castigado con la cárcel. La libertad de opinión no se considera útil y necesaria, porque esta “siempre responde a una utilización manipulada de los intereses del enemigo”, sin ir más lejos, este mismo artículo me hubiese costado una larga temporadita entre rejas. Siguiendo con las “libertades” y las asociaciones simbólico - ideológicas; en Cuba se prohibieron varios grupos musicales que cultivaban el rock, por considerarlo propaganda capitalista y a propósito, en la universidad se nos enseñaba la asignatura de Plástica Socialista y Capitalista, en un clara intención de politizar el arte, siguiendo en esta línea, en Cuba a los estudiantes de Arte se nos consideraban carreras ideológicas, por lo que las asignaturas de filosofía, alcanzaban un peso especifico superior a la de cualquier otra carrera técnica, así tuvimos, materialismo dialéctico 1, 2, 3, estética capitalista 1, 2, Comunismo Científico, que a nosotros nos gustaba llamar Ciencia Ficción etc.

El servicio militar dura 3 años, por lo que cualquier cubano tiene que estar relacionado con un arma y una nomenclatura bélica, por si “vienen a atacarnos los americanos”, que casi siempre venían cuando mas en crisis de abastecimiento estábamos (curioso método de distracción, para desviar la atención hacia otras cuestiones) por eso, participamos en la construcción de trincheras que luego no se cuidaron y mantuvieron en óptimas condiciones, ocasionando grandes bancos de mosquitos, como consecuencia de las lluvias torrenciales y regulares que caracterizan aquel clima.

Y todo esto y mucho más, sin tener el derecho a quejarte, o si quiera a obtener tu pasaporte y marcharte a buscar otras opciones de vida. Muchos me hablan de los “logros” de la medicina y la educación cubana, pero es que como decía el mismísimo Lennin, antes de que el hombre pueda pensar y hacerse útil, antes tiene que tener cubierta sus necesidades primarias, como el vestir, el comer y vivir dignamente.

La propaganda que durante años viene acompañando a Cuba como potencia medica, empieza a decrecer a pasos agigantados por la falta de recursos que en su momento no fueron debidamente utilizados y aprovechados racionalmente, ahora solo tiene prioridad la medicina que se rentabiliza con la divisa fuerte, es decir dólar o euro como queda de manifiesto en este nuevo enlace: http://www.youtube.com/watch?v=HycZEngkpeg Esto no tiene nada que ver con el famoso “bloqueo”, la realidad es que hasta la medicina, ya es solo para los que pueden pagarla con divisas, y me pregunto ¿Hay alguna diferencia con los países que antaño criticamos y considerábamos enemigos? Ya me gustaría ver la reacción de los afines y partidarios de esta revolución y de su máximo líder, si esto mismo ocurriera por ejemplo en este país. Es muy fácil hablar de derechos, libertades y justicia, alejado totalmente de aquella realidad, así cualquiera se anota un punto de "progre" y hace un mitin en una esquina ¿No?

En Cuba las farmacias de atención a los nacionales (que no a los extranjeros o a nacionales con moneda libremente convertible) están vacías de medicamentos, los Hospitales para la atención de los nacionales (que no a los extranjeros o nacionales con moneda libremente convertible) no te garantizan las condiciones mínimas de salubridad, es decir, si te vas a operar, tienes que llevar el hilo, los productos desinfectantes y hasta las sabanas de la cama donde duermes.

Para concluir, quiero decir que hay 5 aspectos que ayudan a medir el desarrollo de un país, aspectos estos, que a medida que ha ido avanzado la revolución en estos 50 años, se han ido desmejorando considerablemente a tal punto, que en la actualidad, Cuba se aleja cada vez mas de los puestos de referencia que tenia a finales de los años 50 ante los países no solo de su entorno, donde ocupaba el tercer puesto en los índices de desarrollo humano, junto a Uruguay y la Argentina, sino también que a nivel mundial, esta isla ocupaba el numero 26 por delante inclusos, en ingresos per cápita de países que hoy en día la superan en siete veces en ingresos per cápita, como es el caso de España.

Pues bien, estos elementos que nos ayudan a medir el nivel de desarrollo de un país son: El transporte, la vivienda, la alimentación, la comunicación y el agua potable, en ninguno de ellos, Cuba ha podido ubicarse en los niveles que se requieren de una sociedad moderna y desarrollada.

Si después de todo, a alguien se le ocurre pensar que el sacrificio titánico que ha sufrido y sigue sufriendo, las clase trabajadora del pueblo cubano, ha valido la pena, que los mas de 100. 000 muertos o desaparecidos huidos en balsas de aquel país, sin contar los más de 2.000 que murieron en misiones internacionalistas exportando la revolución en América y África principalmente, muchos de ellos obligados a ir por temor a las represalias si te negabas, o los que mueren en las cárceles en condiciones infrahumanas, no merecen una seria reflexión sobre las causas que lo motivaron o que la libertad de expresión y conciencia, sea la voz mas ilustrativa de aquella realidad de “libertades” entonces será porque no hay peor ciego que aquel que no quiere ver, se seguirá justificando lo injustificable y contra eso fundamentalismos ideológicos, son vanas palabras y razones.

Muchas gracias y hasta la próxima entrega

Amaury Suárez

07 septiembre 2009

¡Ay pena, penita pena!

Estimados(as) lectores(as):
El artículo que hoy vengo a proponerles a reflexión y debate, trata sobre la “conveniencia” favorable o No, de la muy controvertida aplicación en la ley, de la pena capital o pena de muerte, para aquellos delitos excepcionales de alta gravedad y repercusión social, como pueden ser los del terrorismo, los de asesinos en serie, o los violadores con resultado de muerte, los cuales son sin duda los mas execrables dentro de la población.
El motivo de este comentario, me lo ha inspirado un e-mail que recibí de un buen amigo hace unos días (que deseo también compartir con todos ustedes) donde se recogía la opinión de un indignado radioyente de valencia, después de que la banda terrorista ETA. hubiese cometido uno mas, de sus perversos atentados, (para poderlo escuchar, deberán pulsar sobre la siguiente dirección) http://www.youtube.com/watch?v=S_W9ITUT_qg Este programa radiofónico fue emitido por una emisora española, después del atentado producido contra la casa cuartel de Legutiano (Álava) donde pierde la vida el guardia civil Juan Manuel Piñuel, natural de Melilla, de 41 años de edad, casado y padre de un hijo.
Luego de escuchar el enérgico y sin duda pasional testimonio que nos ofrece ese radioyente desde Valencia, me dispuse a investigar sobre los pros y los contra que tendría la incorporación de esta suprema sanción, no solo en nuestro país, sino también en el código penal internacional, para lo cual, me vi obligado a estudiar un poco de su historia, sus diferentes aplicaciones en los diferentes países, la evolución a través de los tiempos, así como su posible cualidad disuasoria para el delincuente que pudiera cometer estos graves delitos; siempre tratando de ser lo mas imparcial posible en mis palabras y enfoque (algo que sin duda resulta sumamente difícil en este caso, teniendo en cuenta la experiencia de todo lo que he podido leer) donde he visto aflorar, mucha carga emocional en los análisis, sobre la aplicación de esta controvertida ley, siendo precisamente ese el motivo, por lo que resultan muy difícil de analizar y sacar útiles conclusiones.
La pena de muerte o pena capital (del latín capitalis, “relativo a la cabeza” – una obvia referencia a la decapitación) ha existido desde el comienzo de la civilización y prácticamente en todas las culturas, la forma de ejecutar la pena variaba, no solo en los métodos que se empleaban, siempre relacionados con los usos y costumbres de los diferentes pueblos, y que abarcaron desde la lapidación, la orca, la hoguera, la decapitación, o los más modernos, como el fusilamiento, la silla eléctrica o la inyección letal, sino también a los delitos que se le aplicaban, como el adulterio, robos, homicidios o los de alta traición a la comunidad o el estado, entre otros. La existencia de un poder que contaba con el monopolio del derecho de castigar una falta, representó un primer avance en el camino de la civilización, pasándose de un primer estadio donde la pena era aplicada a voluntad del soberano absoluto a otro en el que éste tuvo que aceptar que tanto la definición de las conductas a castigar, como las penas a aplicar, se codificaran legalmente y, al menos en principio, se viera limitado por dicho cuerpo normativo.
Los primeros en crear, organizar y sistematizar una serie de normas que equiparaban la magnitud de los delitos cometidos, con las sanciones o penas a cumplir, dentro de la civilización occidental, fueron los romanos, aunque es necesario aclarar que los emperadores podían legislar “per rescriptum principis”, es decir “por decisión imperial” con lo que su voluntad para dictaminar una pena, no estaba limitada, ni restringida.
A través de las diferentes épocas y países, la pena de muerte ha tenido muchos altos y bajos, donde han habido incluso, largos periodos de tiempo en los que prácticamente no se ha aplicado, aunque siempre (según sus partidarios) esta sigue manteniendo, (aun cuando no sea aplicada) su espíritu disuasorio y preventivo de cometer delitos, mas que el retributivo a las victimas. No es hasta el siglo XVIII con el Marqués de Beccaria, donde este nos plantea…“las penas deben ser tan leves y humanas como sea posible mientras sirvan a su propósito, que no es causar daño, sino impedir al delincuente la comisión de nuevos delitos y disuadir a los demás ciudadanos de hacerlo”. También escribió que “lo que más disuade a los ciudadanos de violar la ley no es la exagerada gravedad de la pena, sino la inexorabilidad de la justicia.
A partir de aquí la idea de abolir esta pena, empieza a fraguarse en diversos círculos intelectuales, políticos, jurídicos y sociales; grandes figuras como: Voltaire, Karl Marx y Charles Dickens dejaron testimonios de su desacuerdo, pero a pesar de esto, no causo un efecto inmediato, solo fueron disminuyendo su grado de crueldad y cambiando la forma de manifestarse, pasando de ser espectáculos ejemplarizantes en público, a ejecuciones privadas y restringidas a los espacios de las instituciones penitenciarias.
No es hasta después de la segunda guerra mundial, que los grupos abolicionistas alcanzan sus primeros logros y empiezan a atacar con fuerza, amparados por tratados y pactos internacionales que regulan el ingreso de nuevos estados a la Unión Europea y el Consejo de Europa, así como la Convención Europea de Derechos Humanos o el Pacto Interamericano de San José de Costa Rica.
Después de estos breves antecedentes y referencias históricas acerca de la pena de muerte, podemos decir que hasta este momento, son 90 los países que mantienen en vigor la aplicación de esta sanción, entre ellos, los tres que cuentan con el mayor numero de la población mundial, como son: China, la India y Estados Unidos, también está Japón con casi 128 millones de habitantes (que ocupa el décimo lugar en población) hay 13 países que no la aplican para delitos comunes, 23 que hace mucho tiempo que no la aplican y 70 que la han erradicado totalmente de sus legislaciones jurídicas.
Según estos datos (de contrastada veracidad) los análisis siempre aparecen valorados de dos maneras “sutilmente” diferentes, y según el interés de los dos grandes grupos enfrentados en su aplicación: los abolicionistas y los retencionistas, los primeros (los abolicionistas) nos dicen en sus análisis, que estos datos ilustran un balance positivo y superior de esta opción ya que numéricamente, son menos los países retencionistas que los abolicionistas. La relación que suelen establecer es de 90 países que lo mantienen, (retencionistas) contra los 106 que la han erradicado (abolicionistas) cuando esto no es exactamente así, y pienso que la razón de tratar inclinar de manera favorable y ventajosa los resultados de los datos hacia esta opción (abolicionistas) se deba más a una aspiración y/o deseo, que a una realidad numérica.
Los retencionistas aun siguen siendo mayoría si tenemos en cuenta no solo las cifras, sino el numero de población en donde esta sanción se aplica, ya que si sumamos a los 90 que la mantienen y aplican en todos los delitos, entre los que encontramos a China, EE.UU, la India y Japón que representan más de la tercera parte de la población mundial con más de 2, 822, 815, 606) más los 13 países que la han abolido para los delitos de derecho común, pero que aun la mantienen vigente para los de otros tipos, y los 23 que a pesar de no haberla aplicado en un largo periodo de tiempo, la sigue teniendo recogida en su ordenamiento jurídico, nos arroja una cantidad total de 126 países, contra los 70 que de manera clara y determinante, la han hecho desaparecer de sus ordenamientos jurídicos. A pesar de ello, pienso que no solo el factor cuantitativo debe ser determinante, ni a tener en cuanta en este caso, es por eso que relacionaré las razones y argumentos que ambos grupos defienden, así cada cual podrá valorar mejor la opción con la que encuentra mayor afinidad.
Para los grupos Retencionistas la pena de muerte tiene un carácter disuasorio, preventivo e intimidador para el delincuente, si el individuo es racional, es decir, si es consciente y no es un enfermo mental, este puede hacer un balance sobre las ventajas y desventajas de cometer un crimen, con la pena de muerte, se evitaría que el crimen tuviera beneficio alguno, es decir, esto se basa en la idea de crear cierta “desmotivación” en los transgresores potenciales.
Los abolicionistas plantean que no está demostrado, que la pena cumpla una función de prevención general negativa, o sea de intimidación a los potenciales infractores. Prueba de ello, es que si fuera así, ya no existirían delitos, en contra de obtener una prevención, se genera una espiral de violencia. Se parte de que el delito es un acto racional, en el que el delincuente evalúa los costes y beneficios. Esta premisa puede ser falsa, pero en el caso de que fuera cierta, el sujeto delincuente, espera o bien que no lo descubran, o bien, salir mejor parado del proceso judicial.
Los que están a favor de la pena consideran que hay que dotar al estado (como entidad neutral y rectora de la vida social) de una herramienta que le permita realizar esta extrema justicia en casos extremos, evitando de ese modo que medie la acción vengativa de la parte afectada. Para ello este debe estar dotado de todas las medidas, que dejen constancia con inmaculada claridad, la culpabilidad del acusado. La existencia de garantías jurídicas, tales como las apelaciones, la revisión obligatoria de la sentencia de muerte, las irrefutables pruebas avaladas por los certeros adelantos científicos, favorecerá la justa condena a los culpables reales de los hechos delictivos. Esta medida también ayudaría a la víctima del delito, que no ha podido ejercer su Derecho a la Legítima defensa, sentirse apoyado por la sociedad, (representada por la justicia del estado) quien debe llevarla a cabo.
Por otra parte, los que están en contra de la pena de muerte, plantean que si bien es cierto que cada día más, los errores judiciales son menos frecuentes, hay riesgo de condenar a un inocente. Pero además con el agravante de que en el caso de la pena de muerte no se puede compensar al sujeto por el error. Y con relación a los costes económicos de esta medida, estos grupos señalan que no hay que cuantificarlo solamente en la ejecución propia de la pena, sino que a esta hay que sumar los costes procesales que amparan el derecho de todo condenado, como son las apelaciones, pagos de abogados, revisiones del caso etc., lo que la hacen mucho más costosa.
Por ultimo, los partidarios de la pena de muerte sostienen que esta es, en términos económicos, más rentable, que las abolicionistas alternativas que se presentan a dicha sanción ya que todas las sanciones dictadas pueden ser sometidas a similares costes en los procesos judiciales, es decir, todas las sentencias incurren en gastos parecidos a letrados y además, todas pueden ser susceptibles de ser revisadas y apeladas a instancias superiores.
Una vez expuestas todas estas cuestiones, pienso que, como en muchas otras materias de la vida del ser humano, la pena de muerte es y será, una cuestión de apreciación moral y ética de cada uno, lo cual no quiere decir que sea una superior a la otra, pues ambas se fundamentan en lógicos y razonables criterios, sino que es mas bien, una libre elección que cada cual defiende, y que se hace muy confusa y compleja, por toda la carga emocional, moral, ética y cultural-religiosa que encierra. Aunque también pienso en relación a esto, que aquí intervienen muchos factores de hipocresía política sustentados, a mi entender, en falsos y/o exagerados “argumentos” de una engañosa bondad y que solo se aplican y se dice, de manera hipócrita, pero que en realidad, no han sido estudiados con el calado y la objetividad que merece, lo cual hace aflorar muchas veces, opiniones y análisis de tópicos y eslóganes de imitación colectiva. Y si no es así, ¿Por qué y bajo que pretexto, los gobiernos llevan a las guerras a sus pueblos?, ¿No son también seres humanos, tanto unos como los otros, los que combaten en el campo de batalla? Alguien dijo una vez, que “la guerra es el arte de destruir a los hombres, la política es el arte de engañarlos” y sinceramente no puedo estar mas de acuerdo con ello. ¿Por qué a un soldado que mata en la guerra a su enemigo, defendiendo “supuestamente” los nobles valores de su pueblo es un héroe, y sin embargo es considerado un delincuente, si ajusticia a un terrorista antes de que este de manera flagrante se disponga a cometer un atentado?, ¿Por qué de esos tratos de favor y cuidado, a esos terrorista que ponen de manera indiscriminada una bomba en un supermercado, donde mueren personas inocentes, incluso ajenas a sus reivindicaciones? ¿Por qué ese exagerado cuidado y respeto a los derechos del pedófilo, que luego de violar salvajemente a su victima, la mata y esconde el cadáver? ¿Dónde está la causa moral o ética que lo justifica?¿Estos indignos individuos que actúan de ese modo, no son enemigos también de los sagrados y nobles valores que defienden esas "justas" sociedades? ¿Las victimas y todo ser humano de bien, no son merecedoras de vivir libres y al amparo del derecho a la vida y de leyes que le garanticen la paz en su país? Cuando se equiparan los derechos de las victimas con el de los asesinos, se corre el riesgo de ser injusto y desamparar a los primeros. Ya sé que son ejemplos de casos extremos y excepcionales, pero son precisamente esos los que requerirían mayor contundencia y atención, y los que pudieran “justificar” una sanción tan excepcional y contundente, pero entre tanto, las personas se dividen y dormitan en reflexiones sin salida, diciendo Pena de muerte No, o Pena de muerte Si.
Creo que es hipócritamente confuso y lo peor de todo es que pienso que no hay gobiernos con voluntad, ni valor a plantear soluciones enérgicas y rotundas para tratar de resolverlos, quizás porque eso no es políticamente correcto, por ejemplo, ¿Si matas para castigar al que mata te rebajas a su nivel? Imagino que algunos de ustedes comparten esa misma reflexión, sin embargo, creo que habría que distinguir entre aceptar asesino como animal de compañía, o prescindir del animal para poder jugar tranquilamente. Respeto, admiro y defiendo el derecho a la vida del ser humano, pero sin duda considero mucho más, la vida de aquellos que han sido victimas de sus asesinos, quizás por ello me gustaría tener la tranquilidad de contar con la ley de un estado, que defiende y protege mis derechos, aplicando verdadera y ejemplarizante justicia.
Casi siempre un argumento que aflora en esta cuestión (y que ya ha sido expuesto) es lo arriesgado de condenar a un inocente, y es cierto que puede existir el riesgo, pero también lo hay cuando se coge un avión para viajar de un lugar a otro ¿Y por eso debemos tildar a este medio de transporte, de arma letal?, creo que estamos rodeados siempre de riesgos, pero debemos confiar en la imparcialidad y sabiduría de la justicia y del estado democrático o ¿No debemos confiar en ello? Y esto es curioso, porque los gobiernos de esos países que ahora presumen de ser los defensores de los derechos humanos, son los únicos y auténticos responsables de todas las guerras producidas, en los últimos 100 años en el mundo, lo cual resulta curioso porque tal parece que la “justicia” de esos estados y gobiernos, esté supeditada a la magnitud cuantitativa de las ejecuciones que se cometan, y es obvio que en este caso, la aplicación de la pena capital, arrojaría un porcentaje ínfimo de error, comparado con la cantidad de victimas que se han cuantificado y cuantifican, en estos conflictos bélicos.
Pienso que al final de todo, seguimos estando como marionetas, en manos de los mismos poderosos que mueven los hilos; de los infravalorados sistemas e instituciones que equiparan en derechos a victimas con criminales, a delincuentes con personas de bien, a incompetentes e inútiles, con emprendedores y productivos. Al final seguimos estando sumergidos en una crisis de valores donde se educa y estimula, al poco esfuerzo y al nulo sacrificio, estrategias dirigidas por ineficaces gobernantes, con políticos de los más amplios y dispares espectros ideológicos, esos que con sus discursos, más que en un sereno militante con sólida y dialéctica ideología, te hacen sentirte como el más beligerante hincha de su partido político, y es normal, pues solo se preocupan por quedar bien en la foto y seguir repitiendo como un papagayo, las falsas e insustanciales (pero siempre amables) palabras que el votante quiere escuchar, de esa forma, y si no comete grandes errores, puede seguir estando una legislatura más engordando tanto a su ego, como a sus bolsillos. Y no olvidemos tampoco en este obsceno escenario, el apoyo que brindan los diferentes medios de comunicación, principalmente el televisivo, con sus programas “estrellas”, esos que tienen la mayor audiencia, esos que te hacen sentirte más entupido cada día, más partidario de la opinión que del criterio, esos que como perros te invitan a oler el culo del otro perro, sin ponerte a pensar, que el tuyo también esta disposición de otro que llegue.
Y mientras tanto… ¡ay pena, penita, pena!
Pena de muerte Sí. Pena de muerte No.
Muchas gracias y hasta la próxima entrega.
Amaury Suárez